Sugerencias para una vida alegre y tranquila

Las seis invitaciones que les presentamos son propuestas para actuar en la vida. Al ser sugerencias, pueden o no tomarse, de acuerdo a cada persona y situación. 

En ningún sentido buscan ser fórmulas o recetas que obligatoriamente deben ponerse en práctica siempre y por todas las personas. 

En síntesis se trataría de hacer lo que corresponde para posibilitar el logro de anhelos, propósitos y proyectos. Nada mejor que trabajar cada día para avanzar en la consecución de ideales y deseos de bienestar conscientes y profundos. 

A veces los objetivos se aclaran en el camino, teniendo al momento de partida cierta idea. Los pasos se van dando, y aunque el tiempo pareciera autónomo tenemos control sobre muchas situaciones con sabiduría y en colaboración con otros. 

Si cada persona hace su proyecto, es verdad que así puede ir determinando el orden de las escalas. No es necesario que haya una secuencia estricta, pasar por cada sugerencia siempre ni invertir el mismo tiempo en cada etapa.

Hay momentos en que tal vez sea necesario seguir una de estas sugerencias durante más tiempo y dejar de lado las otras. 

Ahora, los consejos:

  • Ante dificultades entienda y encuentre salidas. Obstáculos o impasses hay siempre en la vida cotidiana, retos que se hacen simples o solucionables cuando se analizan, descomponen. Allí se construyen soluciones y ocasiones para resolver con valentía y seguridad.
  • Cuando comience a lograr metas evite endiosarse. Una cosa es el orgullo y satisfacción y otra el sentimiento excesivo de superioridad. Eso lleva a aislamiento y rechazo por parte de los demás. Module y tase sus habilidades y capacidades. 
  • Ante la soledad modere sus pensamientos. Trate de aliarse con ideas y reflexiones, actividades que no sean autorreferenciales. Realice acciones y viva siempre con referencia al mundo y la realidad. Practique la gratitud y la solidaridad. 
  • En compañía de amigos cuide su lengua. Evite comentarios y críticas fuera de lugar y tiempo. Nunca emita juicios u opiniones que puedan ser lesivas o impertinentes. Dirija sus comunicaciones acertadamente. 
  • Cuando esté enojado maneje sus emociones. Evite ocasiones en que sabe que podría perder el control,  tenga discernimiento, paciencia y sabiduría para actuar. 
  • En un grupo cuide su proceder. Tenga en cuenta que está en un espacio social, que existen códigos manifiestos y tácitos que merecen tenerse en cuenta para hacer parte de las comunidades y lograr tener lugar, expresando ideas y actuando con moderación y respeto. 

Pequeños y grandes movimientos son importantes,  dejan huella,  marcas y nos motivan a  modificar en crecimiento positivo y hacia el Bien.

No dude en pedir una cita para asesoramiento de vida.

Autora : Astrid Álvarez de la Roche
Psicóloga, Analista, Asesora.