Cómo volver a salir de manera tranquila, segura y alegre

¿Cuál es para usted ahora el nuevo reto, meta, objetivo?

Si las situaciones de vida cambian por “naturaleza”, el actual y acelerado mundo hace que las cosas vayan más rápido aún y de maneras imposibles de ser calculadas a ciencia cierta. 

No hay proyectos para todos iguales ni sueños “universalizados”. Es posible plantearse trabajos en equipos y para comunidades, con objetivos compartidos. Sin embargo, cada ser es único y da significado a cada situación desde su lugar e historia propia. 

Hoy muchos anhelan retomar actividades ante la flexibilización del confinamiento, volver a salir, laborar en sus lugares de trabajo; otros individuos pueden sentir temor o falta de motivación. 

En todo caso el mundo sigue y exige relanzar actividades, ocupaciones comerciales, físicas, emocionales, familiares, re-tomar esa cotidianidad que con nuevas condiciones nos exige posiciones valientes y responsables. 

En esta línea,  algunas personas presentan problemas asociadas a lo que se ha denominado Cabin Fever o Síndrome de la Cabañauna condición (no una enfermedad) en la que los individuos sienten ansiedad, falta de seguridad y miedo a abandonar la seguridad de sus casas

Cabe anotar que la angustia, ese afecto que el psicoanalista Jacques Lacan denominó como el único que no miente y que se encontraría en la base de toda emoción, está en la raíz inconsciente por ejemplo de la desmotivación, falta de deseo, energía o interés a retomar actividades fuera de la escena del hogar. 

Cabe resaltar que este síndrome afecta por ejemplo a personas que han estado en prisión durante años, encerrados por ser víctima de un secuestro o incluso aisladas por estar enfermas y confinadas en un hospital durante mucho tiempo.

Para superar dichos sentimientos, conviene tener en cuenta las siguientes sugerencias:

  • Ser realista: sobre el riesgo que corremos al salir a la calle. No se trata de extremos, es decir, no minimizarlo, no magnificarlo como si de hecho e irremediablemente nos fuéramos a contagiar por salir.

  • Evitar la sobreexposición a la información sobre el virus y sus consecuencias: en este sentido es adecuado mantenerse informado con contenido “positivo y negativo”, de tal manera que lo último no invada pensamientos y emociones, con lo que habría mejor resiliencia y fortaleza mental.

  • Actuar con prudencia: acatar medidas y sugerencias de higiene, protección y manteniendo la distancia de seguridad con otras personas. De esta manera es muy poco probable que podamos contagiarnos. 

  • Afrontar el miedo o falta de motivación a salir del hogar: cada persona puede calcular y medir tiempos y actividades de tal forma que logre dar pasos sin forzamientos o sobre exposiciones a volver a rutinas. La gradualidad es fundamental, salir de manera escalonada.

  • Adaptarse a las nuevas costumbres: como el lavado de manos frecuente y el uso de tapabocas, haciendo de esto algo que incluso puede ser divertido, una rutina cuyos beneficios saltan a la vista.

  • Mantenerse en contacto con los seres queridos, socios, amigos, hacer nuevos contactos, de tal manera que los lazos sociales se mantengan mientras se garantizan condiciones para la vida.

  • Valorar recursos y cuidar el medio ambiente: regulando consumos con el fin de considerar a la especie humana y otras que nos acompañan en este planeta.

  • Disfrutar, ser solidario: porque cada nuevo día es una oportunidad que se nos ha dado, un regalo. Cada nuevo despertar en la ocasión para hacer las cosas un poquito mejor que ayer, en lo individual y social. Es hora de retomar su actividad física, para volver a esa casa que ya ha limpiado y re-ordenado a su gusto, hablar y ver a otros sin usar el teléfono celular, reconectarse con la naturaleza, las calles, los sitios, etc. 

Salir es la partida para poder volver, y Ello no debe ser con destrucción, maltrato, dolor o violencia. De eso estamos cansados… ¡Eso sí que es y debe ser aburrido y en todo caso no deseado!

Siempre hay esperanza…

Así pues, toma ejemplo y no dudes en contactar con un psicólogo a través de mentavio, la plataforma de asesoramiento psicológico online. ¡Comienza a conocerte a ti mismo desde ya!

Autora : Astrid Álvarez de la Roche

Psicóloga, Analista, Asesora.

Referencias consultadas