¿Comer por hambre o por ansiedad?

¿Cómo hacemos para diferenciar cuando tenemos hambre realmente? o cuando simplemente es por una emoción atascada en nuestro interior que nos genera ansiedad…

Muchas veces la tristeza o la necesidad de tapar un hueco emocional nos produce la necesidad de comer sin control.

A la hora de hablar de la comida que consumimos realmente por hambre podemos encontrar algunas características.

  •  No aparece de repente

El hambre no es una necesidad que surge repentinamente, más bien va de manera ascendente. En caso de aparecer de un momento a otro debemos reveer que quizás es hambre emocional

  • No tiene horarios fijos 

Usualmente el cuerpo genera esta necesidad en distintos momentos, independientemente del horario.

  • No implica una comida selectiva

Tu cuerpo necesita una cierta cantidad de nutrientes que le den la energía suficiente para mantenerse en movimiento y saludable. Cuando sentimos hambre solamente de ciertos chuches y estamos antojados de ellos, probablemente sea una señal de hambre emocional.

  • Nos sentimos satisfechos cuando la finalizamos

Cuando estamos realmente hambrientos, luego de comer logramos saciarnos, por el contrario con el hambre emocional comemos sin un freno.

Entendemos lo duro que es estar en una situación por el estilo. Los sentimientos en general tienen un gran peso sobre nuestra vida y dominan nuestras acciones. Pueden nublarnos y hacernos creer que la única forma para de sentirnos “bien” es comiendo o en algunas ocasiones haciendo cosas nocivas para nuestro cuerpo.

Si sientes que este es tu caso no dudes en buscar ayuda profesional que te acompañe durante estos tiempos difíciles en mentavio.es